Autónomos y bajas por enfermedad. ¿Por qué no es posible?

¿Por qué los autónomos no pueden ponerse enfermos?

Por favor, que levante la mano aquel que conozca un autónomo que se haya permitido el lujo de ponerse enfermo y cogerse la baja. ¿Nadie?, ¿Seguro? Pues claro que no. Autónomos y bajas por enfermedad, ¿¡estamos locos!? ¡Que queremos comer, oiga!

A ver, es un hecho que en España 2,7 millones de autónomos están desprotegidos en caso de accidente o enfermedad. ¿Y por qué? Bueno, porque para que salga rentable trabajar por cuenta propia, lo que hacemos el 86% de los autónomos es cotizar sobre la base mínima: 893,10 mensuales, por lo que pagaríamos 267,03 al mes de cuota de autónomos. O sea, escogemos la cuota mínima y luego ya nos encomendamos a los santos.

Autónomos ponerse enfermos.

Un enfermero venda a un paciente después de esguince de tobillo. / Daniel Paquet (Creative Commons).

Porque si eres autónomo, cotizas sobre la base mínima y te pasa algo que te aparta del trabajo, los tres primeros días de baja no cobrarás nada. A partir del cuarto recibirás algo menos de 18 euros por día (el 60% de lo que cotizas). Y ya si es algo realmente grave que te mantenga KO más de tres semanas, cobrarás un poco más: el 75% de lo cotizado. Eso vienen a ser 22 euros y pico por jornada. ¡GENIAL!

Para que nos entendamos: si tienes un esguince de tobillo por el que tengas que parar 10 días, cobrarías como prestación 178 euros. O si te rompes un dedo y tienes que estar sin trabajar 30 días, cobrarías un total de unos 580€.

Autónomos y bajas por enfermedad: durante tu inactividad tendrás que seguir pagando la cuota a la seguridad social

Y no nos olvidemos de que, aunque estés de baja, hay que seguir pagando la cuota de autónomos: 267,03 eurazos. Bueno, la cuota y lo que es la vida: casa, guardería, facturas, comida…

Si eres periodista, diseñador, consultor… igual sigues trabajando desde la cama, que aunque no es lo ideal, es lo que hay. Pero, ¿y si eres dueño de una tienda? ¿O si eres una fisioterapeuta que visita a domicilio y mantiene una pequeña clínica?

El problema está claro, pero… ¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?

Está claro que el acceso a un mínimo razonable de bienestar, seguridad y calidad hay que pagarlo. ¿Pero qué opciones existen?

Una puede ser aumentar la base de cotización a la Seguridad Social, de esta manera aumentaría también la prestación por baja laboral. Aumentar la base de cotización significa pagar más. Así que es importante echar bien las cuentas, porque además solo puedes cambiarla dos veces al año.

Trabajar desde casa, el que puede, es una alternativa para el autónomo que se pone enfermo. / Andrew Neel (Unsplash/ Creative Commons).

Esta opción tiene mucho sentido si tus ingresos medios son bastante superiores a la base mínima (893,10€). Si además son regulares, podríamos decir que es aconsejable.

El problema está en que la estabilidad económica no es algo tan común entre los autónomos, se depende tanto de factores imprevisibles que la mayoría (el 86% exactamente) opta por acogerse a la base mínima. Se hace eso porque, si hay un mes sin ingresos, lo mejor es pagar lo mínimo: 267,03 euros.

Pero no hay que preocuparse porque también hay otras opciones. ¡Qué además no son incompatibles con la prestación de la seguridad social!

Protegerse con un seguro participativo

Muno somos una agencia de seguros participativos solo para autónomos que les protege ante la incertidumbre.

Acabamos de lanzar un Seguro de Baja Temporal para Autónomos. Este servicio tiene una serie de características muy adaptadas al estilo de vida y a las necesidades de los autónomos.

Perteneciendo a la comunidad Muno, por un coste más que razonable estarás cubierto en caso de accidente o enfermedad: recibirás 30, 60 o 90 euros al día pagando una tarifa plana de 19, 39 o 59 € al mes. Puedes consultar coberturas del seguro y el baremo de enfermedades que se utilizan para establecer los días que quedarás fuera de juego.

Los autónomos no pueden ponerse enfermos. ¿Qué hace la propietaria de una pequeña tienda?

Si tienes un pequeño negocio con Muno podrás solventar tu ausencia por enfermedad. / PJ. Accetturo. (Unsplash/ C.C.).

A todo esto, se suman varias ventajas importantes. Por ejemplo, se puede pagar mes a mes y darse de baja cuando quieras (no hay compromiso anual como en otros seguros). También somos 100% digitales, con lo que se ahorra mucho tiempo de papeleo. Con todo esto ya no resulta tan difícil eso de unir autónomos y bajas por enfermedad.

Pero lo realmente de novedoso de este seguro para autónomos es que su funcionamiento se basa en un modelo de participación en beneficios. Las aportaciones de los autónomos sirven para hacer frente a las bajas. Siempre están cubiertos, y además, si al final del año sobra, el dinero que no se haya utilizado se devuelve equitativamente entre sus miembros.

Muno basa su funcionamiento en un modelo de participación de beneficios: el dinero de las bajas no utilizado al final de año se reparte equitativamente entre sus miembros

Cómo ves hay opciones para protegerse y cuidarse que no requieren un gasto inasumible y que aportan tranquilidad a una vida ya de por sí bastante ajetreada. Al final, la parte más importante de nuestro negocio, somos nosotros mismos. Si nosotros estamos bien, podremos cuidar de nuestras familias y nuestros negocios como es debido.

¡A cuidarse todo el mundo!

Artículos relacionados