Daniel Torres, autónomo y economista, nos da las claves sobre los gastos deducibles para autónomos

Los 5 gastos más importantes que te puedes deducir si eres autónomo

Impuestos. Esa palabra casi maldita. Un absoluto quebradero de cabeza para todos los autónomos. La mayoría no queremos ni oír hablar de ellos, pero es algo con lo que tenemos que lidiar cada día. Sin embargo, conociéndolos mejor podremos aligerar la que a veces es una carga demasiado pesada.

Para saber cómo los miembros de nuestra comunidad de autónomos pueden desgravarse el seguro de baja temporal, hemos acudido a la sabiduría de Daniel Torres, autónomo de toda la vida, economista y asesor con más de treinta años de experiencia. Además de esto, nos ha hablado de otros gastos por los que pueden pagarse menos impuestos, ¡presta mucha atención!

Un autónomo trabaja en sus proyectos. Tiene en cuenta los gastos deducibles para autónomos cada vez que tiene que declararlos.

Como autónomos, saber gestionar nuestros impuestos es fundamental para ahorrar costes | Rachael Gorjestani (Unsplash/Creative Commons)

Cuatro requisitos indispensables para poder deducirte cualquier gasto

Antes de entrar en materia, tienes que asegurarte de que tus gastos cumplen con los requisitos de Hacienda para que te los puedas deducir fiscalmente. Por norma general se tienen que cumplir cuatro condiciones.

Hacienda puede ser muy estricta con lo que considera gastos deducibles para autónomos

1. Estar relacionados con tu actividad económica. Lógico, ¿no? Pero, a la hora de la verdad, no suele ser nada fácil separar los gastos que provienen de tu trabajo de los que no. Son especialmente difíciles aquellas cosas de las que puedes hacer un uso laboral y un uso privado.

En realidad, esto es sentido común. Piensa que si Hacienda revisa tus cuentas, vas a tener que demostrar que tus gastos son necesarios para desarrollar tu profesión.

2. Estar debidamente justificados. Facturas, recibos, extractos bancarios… Hay varias formas de justificar una compra que hayas realizado. Así que, recuerda pedir factura siempre que puedas.

3. Estar registrados en tus ‘libros contables’. Pueden estar en papel o formato electrónico. No tiene que ser un documento concreto, con un Excel normalito vas que chutas.

4. Estar imputados al ejercicio que corresponda. Es decir, que los gastos que quieras deducirte tienen que estar asociados al periodo en el que se hayan generado.

Cinco gastos deducibles para autónomos

Asegúrate de cumplir con los requisitos de Hacienda para poder deducirte gastos | Bench Accounting (Unsplash/Creative Commons)

Antes de empezar, tienes que tener en cuenta que los gastos que te puedes deducir dependen de muchos factores. El ‘régimen de tributación’ al que estés acogido como autónomo o el tipo de actividad que desarrolles, son algunos de ellos.

A pesar de esto, hay gastos deducibles para todos los autónomos. Estos son los principales:

Puedes desgravarte un máximo de 500€ de tu seguro por enfermedad en la declaración de la Renta

1. Seguro por enfermedad y asistencia médica: las primas que te cubran a ti, a tu cónyuge o a tus hijos menores de 25 años que vivan contigo, son gastos deducibles en el IRPF. Lo máximo que cada persona se puede desgravar son 500 euros cada año. 1500 para los miembros de la familia que tengan discapacidad.

Con nuestro seguro de baja temporal también puedes recuperar parte de lo invertido en tu declaración. Por ejemplo, si eligieras pagar 59 € al mes y lo tuvieras contratado durante todo un año, podrías deducirte 412,76 euros en la declaración.

Además, por si no lo sabías, MUNO se basa en un modelo de participación en beneficios. Para que se entienda: las aportaciones de los autónomos que tienen contratado el seguro sirven para hacer frente a las bajas que puedan necesitar cogerse. Si al final de año sobra dinero, se devolverá de forma equitativa a cada uno de ellos. Todo ventajas oye.

Para los autónomos que trabajáis desde casa no suele ser sencillo deduciros algunos gastos asociados a vuestra actividad | Bench Accounting (Unsplash/Creative Commons)

Si trabajas en casa, puedes ahorrarte una parte de los gastos en luz, agua, teléfono o Internet

2. Vivienda y suministros: si trabajas desde casa, puedes descontarte la parte que corresponda a los suministros del espacio que utilizas, teniendo en cuenta los días y horas trabajadas. Hipoteca, agua, electricidad, teléfono, gas, Internet, etc. Lo habitual es que la deducción sea de al menos el 50% de estos gastos. Si tu vivienda es de alquiler, solo podrás deducirte el IRPF, pero no el IVA. A no ser que el propietario te haga un contrato de alquiler con IVA o uno doble; con IVA para la parte de la casa que utilizas para trabajar y sin IVA para el resto.

Como ya hemos comentado, en una situación así es bastante complicado justificar lo que utilizas para tu actividad laboral y lo que no. Por ejemplo, para la luz, tendrías que tener dos contadores distintos. Ahora bien, todo esto con mucha cabeza, pues la ‘carga de la prueba’ corre de tu cuenta.

Nueva ley de autónomos: deducciones en gastos de comidas, gasolina o para los que trabajáis en casa

Pronto entrará en vigor una ley (la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo) aprobada hace muy poco. Incluye mejoras fiscales, laborales y de Seguridad Social para los autónomos, ¡por fin!, así que os mantendremos informados (parte de las medidas comenzarán a aplicarse antes de que acabe 2017 y el resto en 2018). Cuando esté vigente, si trabajas en casa podrás deducirte una parte de tus gastos de luz, agua, electricidad, teléfono e Internet. La cantidad concreta será el resultado de aplicar el 30% a la proporción entre la superficie total de tu casa con respecto a la que destines a trabajar, salvo que pruebes un porcentaje superior o inferior.

3. Dietas: hoy por hoy puedes rebajar de tu declaración lo que inviertas en comidas de trabajo con clientes. No olvides que tienen que tener sentido con la actividad que desarrollas.

Cuando comience a aplicarse la nueva ley, podrás deducirte hasta 26,67 euros diarios de gastos de manutención si tienes que comer fuera de casa por motivos laborales. Siempre tendrás que pagar de forma electrónica o con vales de comida, para que se pueda comprobar el precio, el lugar o el día en el que se haya realizado un gasto. ¡Ah! y ten en cuenta que tienen que ser consumiciones hechas en días laborales y en restaurantes o cafeterías.

4. Vehículo particular: del vehículo particular y los gastos que provienen de su uso (mantenimiento, aparcamiento, combustible, seguro, peajes, etc.), puedes deducirte hasta un 50% del IVA que hayas soportado. Si lo utilizas para el transporte de viajeros o mercancías (taxis, autoescuelas, repartidores, transportistas, etc.), podrás deducirte el 100%. En cambio, el IRPF sólo te lo podrás deducir si lo usas exclusivamente para trabajar (y lo puedes demostrar). Si no, va a ser que no.

Aquí la ley también incluye buenas noticias. Podrás desgravarte el 50% de lo que gastes en la gasolina de un vehículo que utilices solo para trabajar.

El gasto que hagas en transporte público también es deducible, si demuestras que lo utilizas para trabajar 

5. Desplazamientos, hoteles y viajes: la deducción es aplicable a los gastos de viajes profesionales, desplazamientos en transporte público y estancias en hoteles. Una vez más, siempre que estén relacionados con tu actividad y tus ingresos.

Es importante ser meticuloso a la hora de guardar facturas y otros documentos de tus gastos para poder deducírtelos | Zachary Staines (Unsplash/Creative Commons)

Lo que nunca te vas a poder ahorrar

La ley indica que hay ciertos gastos que no son deducibles. Son aquellos que corresponden a multas, sanciones, recargos por retraso en pagos, donativos —aunque si haces un donativo a alguna entidad pública, puedes deducirte hasta un 30% del gasto—, pagos realizados en paraísos fiscales y el IVA que resulte deducible en la declaración del tributo. Tampoco lo son las compras hechas en supermercados, bares, o la ropa (a no ser que sea ropa de trabajo).

Ahora que lo tienes todo claro, recuerda que lo mejor cuando guardes facturas y otros documentos es que seas muy meticuloso. Igualmente, es importante tener en cuenta que el derecho a la deducción del IVA caduca a los 4 años desde que se emite una factura.

¿Alguna vez has tenido problemas para deducirte gastos?, ¿cual ha sido tu experiencia? En Muno estamos encantados de que nos lo cuentes y de que los autónomos de nuestra comunidad puedan tenerlo en cuenta.

-El objetivo de este artículo es orientar de forma general sobre la fiscalidad de los gastos deducibles para autónomos. En ningún caso asesorar. Si necesitas tener acceso a un conocimiento más detallado y adaptado a tus circunstancias personales, lo mejor es que acudas a un asesor fiscal.

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