Javier Beleño: “El seguro es importante, estés bien o mal”

En 2010 Javier Beleñoosteópata y corredor, se rompió. “Tuve un accidente. Me atropellaron mientras entrenaba en bicicleta y di gracias a que me pasara en el mes de julio”, cuenta desde su pequeña clínica madrileña, a pocos metros de la calle de Arturo Soria.

Recuerda que al despertarse en el hospital pensó que había tenido suerte. “Fue en verano y en agosto muchos de mis clientes están de vacaciones; tenía más tiempo para recuperarme”.

Con los meniscos, el ligamento lateral interno y la escápula fracturados, el madrileño, autónomo desde 2002, decidió no operarse. “Sé que a la larga me puede repercutir pero era imposible dejar la consultaNo me lo podía permitir. Comencé a hacer rehabilitación ocho horas al día, y un mes y medio después, afortunadamente, ya me encontraba bien”.

Javier no se pudo permitir dejar de trabajar para operarse, a pesar de tener los meniscos, el ligamento lateral interno y la escápula fracturados.

Después del accidente pensó en contratar un seguro para autónomos, pero finalmente no lo hizo. “Lo vas dejando, dejando… Pero soy consciente de que si me pasa algo así otra vez estoy fuera de juego”. Y añade: “Si paro de trabajar pierdo dinero y clientes. Doy un servicio muy personal”.

Correr maratones, una pasión solidaria

Maratoniano —participa en carreras para recaudar comida que dona al Banco de Alimentos—, ahora se prepara para correr en la prueba de Valencia que se celebra el próximo 19 de noviembre y en la que confía recaudar 6.000 kilos de alimentos. Una pasión solidaria que compagina con su trabajo como autónomo.

Se entrena dentro de su propia clínica, en un gimnasio improvisado en una habitación. Todos los días se sube a la cinta para recorrer una media de 25 kilómetros. “Corro aquí para poder atender las llamadas de teléfono y así no se me escapan clientes”, aclara.

Antes de la crisis recuerda que, aunque tenía la consulta llena, se podía organizar para cumplir un horario normal y los clientes le esperaban. Ahora que tiene menos clientes, debe de estar listo las 24 horas del día y adaptarse a sus horarios. “La gente aguanta el dolor hasta que es imposible y entonces acuden a ti. Y es mucho más difícil curarles porque debes resolver una urgencia”.

También ha dejado para última hora hacerse un seguro. Confiesa que unos dolores le hicieron retomar este tema y así descubrió Muno en Facebook. “Tenía dolores en una mano, me dio un poco de miedo y empecé a mirar seguros para autónomos”. Pero, como le pasó después del accidente de 2010, confiesa que, de momento, no se ha asegurado. “Me hice unas pruebas médicas y estoy bien. Te confías otra vez”.

Un seguro de baja temporal como el de Muno le permitiría estar más tranquilo y recuperarse en condiciones si le pasase algo que le impidiese trabajar.

Aunque una vez informado, comenta que completar los trámites es una de sus prioridades para este curso. Javier concluye: “tanto si estoy bien como si estoy mal creo que tener un seguro es importante. Tengo que hacer cuentas y en octubre, cuando pasen todos los gastos de colegios y demás, es una de las primeras cosas que tengo que mirar”.

En Muno animamos a Javier y a otros autónomos a que consulten el seguro de baja temporal. Cubre bajas por enfermedad o accidente y permite recibir una asignación diaria de 30, 60 o 90 € según tu prima, para que puedas reposar y recuperarte como deberías. Los autónomos ya tienen bastantes preocupaciones. ¿Por qué no intentar estar más tranquilos al menos en lo referente a la salud?

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