David y Tacatá, autónomos españoles, posan con sus mochilas recicladas

Autónomos reciclados: la vuelta de Ignacio y ‘Tacatá’

“De ser asalariado, creo que no echo nada de menos, valoro mucho más otras cosas que te da el ser autónomo”. Eso nos cuenta Ignacio. A su lado, su amigo y socio ‘Tacatá’ —en realidad se llama José, pero todo el mundo le conoce por este apodo de guerra— también responde: “Lo único que echo en falta es salir del trabajo y poder olvidarme hasta el día siguiente. Cuando eres autónomo tu cabeza no para”.

Aunque reconocen que trabajar por cuenta propia tiene algunas pegas, ambos derrochan optimismo. Valoran especialmente la libertad que tienen para hacer cosas nuevas.

“Dale la vuelta a todo, pregúntate por qué, haz cosas únicas y diferentes porque todo podría ser mejor”, afirman sobre su manera de trabajar. Una filosofía que han llevado a su última locura: crear ‘Flip&Flip’, una marca de mochilas recicladas que ahora venden por internet. En Muno hemos hablado con ellos para interesarnos por su idea y su vida como autónomos.

David y Tacatá, autónomos españoles, posan con sus mochilas recicladas

Ignacio y Tacatá, autónomos desde hace 7 y 3 años, posan con sus mochilas recicladas.

Mochilas recicladas hechas de lona de camión

Ignacio y ‘Tacatá’ empezaron a buscar materiales en su entorno que fuesen susceptibles de reutilizarse con este fin. “Descubrimos las propiedades que tenía la lona de PVC y acrílico procedentes de camiones y toldos solares y se nos ocurrió empezar con mochilas”.

Por el momento, todo va viento en popa. Mientras preparan la segunda remesa, algunos de los modelos de estas mochilas impermeables y recicladas ya han colgado el cartel de ‘Agotado’.

La libertad que tienen como autónomos les permitió sacar adelante un proyecto personal: una marca de mochilas recicladas

La libertad de ser autónomos les permite compatibilizar este negocio con sus ocupaciones diarias. ‘Tacatá’ es autónomo desde hace 3 años. “Trabajo como diseñador gráfico en una agencia de publicidad y comunicación con otros autónomos”, nos cuenta.

David y Tacatá, autónomos españoles, posan con sus mochilas recicladas

Estas mochilas, hechas a base de lona de camiones y toldos reciclada, resisten a todo.

Ignacio, por su parte, es diseñador industrial. Aunque realiza diseños de producto y gráfico para algunos clientes, el motivo por el que se hizo trabajador por cuenta propia poco tiene que ver con esto: “Empecé como autónomo agrícola hace 7 años. Fue para ayudar a mi padre mientras estudiaba”.

Tacatá es diseñador ‘freelance’ en una agencia. Ignacio, diseñador industrial, empezó hace siete años como autónomo agrícola para ayudar a su padre.

Ignacio se ocupa de supervisar la parte “vinculada al diseño y producción del producto” la cual realizan artesanalmente en un pequeño taller de Petrer (Elche).

A Tacatá le toca gestionar todo lo relacionado con la “marca y la promoción, principalmente, en medios online”. “Es lo que mejor nos funciona, dado nuestro presupuesto limitado”, nos cuentan.

Autónomos y optimistas, pero con preocupaciones

David y Tacatá, autónomos españoles, posan con sus mochilas recicladas

Ambos animan a perseguir sus sueños a cualquiera que quiera crear su producto.

Son autónomos y optimistas. “Si alguien está pensando en crear su producto, que persiga sus sueños”, animan. “En cuanto lo tenga claro que arranque, que el propio mercado te irá dando las claves. Mucha gente se encierra en un bucle de preguntas cuyas respuestas solo pueden darte los posibles clientes”.

“Se podría decir que de lunes a miércoles todo mi trabajo es para pagar al Estado y ya jueves y viernes y el fin de semana, que a muchos les toca trabajar, es lo que me queda a mí”

Obviamente, ser autónomo no es una balsa de aceite. “Mi principal preocupación es el montón de tiempo que trabajo para el Estado. Retenciones, cuota de autónomos, IVA…”, lamenta ‘Tacatá’.

“Calculando todo lo que se paga y dividiendo entre las horas de trabajo, se esfuma gran parte de lo que gano. Se podría decir que de lunes a miércoles todo mi trabajo es para pagar al Estado y ya jueves y viernes y el fin de semana, que a muchos les toca trabajar, es lo que me queda a mí”.

Ignacio refrenda la idea de su compañero. “Se me hace un poco cuesta arriba la parte administrativa y de impuestos de los autónomos”.

¿Y la salud?

David y Tacatá, autónomos españoles, posan con sus mochilas recicladas

Ignacio supervisa la parte vinculada al diseño y la producción del producto y Tacatá gestiona todo lo relacionado con la marca y la promoción.

Preguntar a Ignacio qué haría si tienen que coger una baja laboral como autónomos es llevarse una respuesta de manual: “Los autónomos somos inmunes a todas esas cosas, creo”. Es joven y como otros tantos que trabajan por cuenta propia no se ha parado a pensar que está desprotegido en caso de enfermedad.

“Pues yo toco madera para que nada de eso pase”, replica ‘Tacatá’. “Por suerte nunca he tenido que recurrir a ello ni de autónomo ni cuando era empleado de otra empresa”, continúa explicando. “Soy consciente de que lo debería tener controlado llegado el caso, pero soy de esas personas que hasta que no le pilla el toro no se preocupa de dónde está el burladero”.

“Soy consciente de que tengo que tenerlo controlado, pero soy de esos que hasta que no le pilla el toro no sabe dónde está el burladero”

Esta es la historia de las mochilas recicladas ‘Flip&Flip’ y los autónomos que están detrás, ‘Tacatá’ e Ignacio. Un ejemplo de cómo aprovechar la libertad que da trabajar por cuenta propia para sacar adelante proyectos personales. ¿Y qué hay de vosotros? ¿Cuál es vuestra historia? En Muno estaremos encantados de escucharla.

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