Javier Medina trabaja en uno de sus trofeos de caza orgánicos en su taller de Malasaña.

El artesano extremeño que conquistó a Sarah Jessica Parker en Malasaña

Una cabeza de toro nos recibe en la mesa del taller de Javier Sánchez Medina… ¡Esperad! Nada es lo que parece en este rincón de Malasaña. Por si alguno se había asustado, tranquilos. El animalito en cuestión está hecho de fibras naturales.

Este es uno de los trofeos de caza orgánicos que han catapultado al estrellato a este extremeño de cuarenta años de edad, convertido ahora en un artesano de renombre en medio mundo. Como sabéis, en Muno nos encantan las historias de éxito de autónomos y por eso hemos querido visitar ‘su cuartel general’ en el corazón de Madrid y conocerle un poco mejor.

Javier Sánchez Medina: un icono artesanal

Pero, ¿cómo un chico que opositaba para bombero y dirigía un gimnasio en Badajoz acaba convirtiéndose en un icono de la decoración en sitios tan dispares como Corea, EE UU o Australia? Pues en este caso el billete a la fama tiene nombre de mujer: Sarah Jessica Parker.

La casualidad quiso que la protagonista de ‘Sexo en Nueva York’ visitase su local. “Uno de mis clientes habituales es el marido del anterior embajador de Estados Unidos en España, James Costos. Un día me llamó y me preguntó a ver si una amiga podía venir a verme a la hora de comer”, recuerda Javier.

“No me dijo quién era en ningún momento. Cuando bajó de una furgoneta negra y la vi entrar, me puse bastante nervioso. Empezó a interesarse por mi trabajo, compró uno de los trofeos y lo compartió al momento en sus redes sociales”, cuenta sobre aquel encuentro. “Ella es súper accesible. Hasta me mandó en Navidad un mail felicitándome las fiestas y todo”.

“En cierta manera, todo esto puede desbordarte”, reconoce Javier sobre todo el “ruido” generado alrededor de su taller a partir de entonces. “Evidentemente te creas una presión y hay días que tienes hasta un poco de ansiedad”.

“Detrás de mi historia, está la de un autónomo como cualquier otro que monta su negocio”

“La cabeza me va a mil pero intento ser coherente con las fechas de entrega y las cargas de trabajo”, nos confiesa, sin dejar la oportunidad de decir que la “exigencia” sigue siendo la misma que al principio, “independientemente del cliente”.

Un autónomo que cumple todos los clichés

Entrada al taller de Javier Sánchez Medina, en el centro de Malasaña.

Detrás de esta historia, tal y como dice Javier, se encuentra “un autónomo como cualquier otro” que monta su negocio. La verdad que cumple todos los clichés: empezó trabajando desde casa, hizo de hombre orquesta -la obra y reforma de su taller, una antigua cochera, la hizo él-, echó horas de madrugada y fines de semana.

“Para sacar el proyecto, al principio estaba solo”, explica. Sólo delegaba ocasionalmente en su padre, zapatero de profesión, de quien ha heredado muchas de las herramientas que a día de hoy utiliza para sus creaciones.

“Al principio, si quieres sacar adelante un negocio como este, no puedes descansar. Pase lo que pase”

“En esos primeros pasos tienes que atender todos los pedidos, es algo clave. Y ahí no puedes descansar, pase lo que pase“. Y ese “pase lo que pase”, como bien sabemos en Muno, supone vacaciones ajustadas a la mínima expresión o no parar aunque tengas una enfermedad o una lesión .

En el caso de Javier ahora cuenta con Nico, un joven al que ha formado en el oficio para poder seguir avanzado y que su negocio no se detenga.

Una de las creaciones de Javier Sánchez sobre la mesa de su taller.

Todo lo vivido en los últimos meses ha tenido en el taller de Javier Sánchez Medina un efecto sólo comparable al de la hormona del crecimiento.

Un crecimiento desbocado que no se debe únicamente a Sarah Jessica Parker. Antes de ella, sus piezas ecológicas -cabezas de toro, rinocerontes, ciervos o búfalos- y sus espejos hechos con bambú han llamado la atención de grandes publicaciones de decoración y moda. También de ‘celebrities’ como Nate Berkus, uno de los interioristas más influyentes de Nueva York, u Oprah Winfrey, la estrella de la televisión ‘yankie’.

La inspiración: la tradición

Él es uno de esos artesanos que ha llevado un oficio tradicional a la vanguardia. “Es algo que está ocurriendo en gastronomía, en moda, en decoración… Se vuelve a primar lo único, que la pieza sea una creación única, trabajada de manera individual”. Todo eso, por supuesto, lleva su tiempo: sus pedidos tienen mes y medio de espera.

Pero, ¿de dónde salió la idea de hacer estos trofeos? “Me inspiré en lo tradicional. En mi casa no han sido artesanos, pero mi padre era zapatero, que es algo muy manual”, cuenta este joven, que dejó Badajoz para dedicarse a lo que realmente le pedía el cuerpo: la restauración de muebles antiguos.

Una de las paredes del taller de Javier Sánchez Medina, donde Muno le ha visitado

Las paredes del taller de Javier Sánchez Medina están repletas de sus obras.

¿Y por qué cabezas de toro u otros animales? “Es algo muy de mi tierra, es también un símbolo muy nuestro, de nuestra cultura. Y quise que cualquiera pudiese disfrutar de algo así sin que el animal sufriese”.

A base de esparto, Javier Sánchez Medina ha logrado su sueño. Y lo ha hecho por la puerta grande. La suya es una historia de éxito de un autónomo. Uno de los casi 3 millones que hay en España. Seguro que hay muchos más. Y en es que en Muno, además de hacer seguros para autónomos, nos encanta escuchar estas y otras experiencias de los miembros de nuestra comunidad . ¿A qué esperas para contarnos la tuya?

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